venerdì, Aprile 16

UE: el recurso de España contra tres eurodiputados catalanes España quiere retirar la inmunidad parlamentaria de tres eurodiputados y enviarlos a prisión por sedición. Ocho razones para rechazar la solicitud

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En plena pandemia, con millones de europeos gravemente afectados por las medidas de confinamiento, los hospitales desbordados, los estudiantes en casa y los maestros haciendo maravillas para intentar no perder el curso; en medio de esta emergencia global, el Parlamento Europeo tendrá que aparcar su labor legislativa y encararse a una cuestión que debería haberse resuelto hace años. Un problema político específicamente español, que la clase política española no quiso resolver; prefirió delegarla en los tribunales de justicia, subvirtiendo el funcionamiento normal de las instituciones y reprimiendo vengativamente a miles de personas.
Esta semana,
el Parlamento Europeo ha admitido a trámite un suplicatorio: la petición del Tribunal Supremo español de retirar la inmunidad de tres eurodiputados, Clara Ponsatí,Toni Comín y Carles Puigdemont. El Tribunal Supremo español los quiere juzgar por sedición.La prensa de Madrid babea: anhelan ver al Presidente de Cataluña encarcelado y humillado. Le consideran el principal enemigo del régimen español y están dispuestos a pagar el precio que sea necesario para destruirlo política y humanamente.

Normalmente, el Parlamento Europeo acepta todos los suplicatorios. Sin embargo, en este caso hay una serie de razones que justificarían denegarlo:
1. El ponente del informe jurídico es el ultraconservador búlgaro Angel Dzhambazki,conocido por su agresividad. Dzhambazki comparte grupo parlamentario con el partido de extrema derecha Vox, que ejerció la acusación particular en el proceso judicial contra los presos políticos catalanes. Es evidente que el señor Dzhambazki no es neutral en este asunto.
2.
Es una irregularidad que, de los veinte y cinco miembros de la comisión que se encarga de los suplicatorios, ocho sean españoles; todos ellos son miembros de partidos que impidieron la proclamación de Puigdemont como Presidente, a pesar de haber liderado este la coalición ganadora en las elecciones catalanas diciembre del 2017.
3.
La finalidad de este proceso es la de reactivar las órdenes europeas de detención contra los eurodiputados emitidas por el juez Llarena, miembro del Tribunal Supremo español. Otra irregularidad: el Supremo sólo puede intervenir para juzgar aforados; cuando se emitieron las órdenes, Ponsatí, Comín y Puigdemont no lo eran.
4.
El suplicatorio se tramitará por videoconferencia, detalle no previsto por el reglamento de la Cámara europea, y que puede vulnerar el derecho de los tres diputados a la confidencialidad. Hay que recordar que si Puigdemont no es presidente de Cataluña es porque los partidos que ahora reclaman la extradición se opusieron a una investidura por videoconferencia, cuando él vivía exiliado en Bruselas acogido a la justicia belga.

5. Es otra irregularidad que haya un solo ponente(el susocicho señor Dzhambazki) para los tres eurodiputados, que están acusados por presuntos delitos diferentes.
6.
El más grave de los delitos que se les imputa es el de sedición. Este delito se refiere a disturbios no violentos acontecidos en el marco de una protesta política. Es un delito no reconocido ni en Italia, ni en Francia, ni en Alemania ni en Bélgica. De hecho, el reconocimiento de este hecho como delito supondría la criminalización de cualquier manifestación, y por lo tanto, generaría una terrible inseguridad jurídica a todos los ciudadanos.
7. Es evidente que si el suplicatorio
se concede y los tres eurodiputados son extraditados, no tendrán un juicio justo en España; ninguno de sus compañeros de gobierno, hoy encarcelados, lo tuvo. Recordemos que el Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias de la ONU exige, desde hace años, la puesta en libertad de estos presos. Tampoco tuvo un juicio justo el vasco Arnaldo Otegi por el caso Bateragune, según sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos; sin embargo, se pasó a la cárcel seis años y medio. No sólo eso, sino que a instancias de la fiscalía, que depende del gobierno español, ahora lo quieren volver a encarcelar, repitiendo el juicio!

España se hunde en la miseria, pero el régimen no quiere renunciar a su objetivo: si se ha de derrumbarse, que se derrumbe entera. Con vascos y catalanes atados y bien atados, como exigía Franco.

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Sull'autore

Docente della Universitat de Vic, Departament d'Economia i Empresa

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