domenica, Settembre 19

¿Puede Argentina desarrollar el cultivo de marihuana para fines médicos? La traba es la Ley 23.737 de Tenencia y Tráfico de Estupefacientes

0
1 2


Buenos Aires – Hace 5 meses la noticia pasó desapercibida para buena parte de la opinión pública en Argentina. Sin embargo, se convirtió en un precedente que fuerza el debate sobre las posibilidades que el país desarrolle la industria del cultivo de cannabis para fines médicos. Fue en octubre pasado que se autorizó la entrada legal a la Argentina del aceite de marihuana “Charlotte´s”.

Quien había realizado el pedido fue la madre de Josefina, quien tras un extenso trámite se convirtió en solicitante del aceite de Cannabis Charlotte´s. “Es una emoción inmensa la que nos invade. Se hizo posible un sueño por el que veníamos trabajando hace varios meses. Autorizaron la entrada legal a la Argentina del aceite  de Cannabis Charlotte´s Web. Lo hizo la Administración Nacional de Medicamentos y Alimentos (ANMAT), que autorizo a través de la modalidad Uso compasivo la entrada del aceite para nuestra hija”, dijo la madre de Josefina.

El uso médico de la “yerba buena” ha vuelto a ocupar la atención en Latinoamérica. Días atrás la empresa canadiense PharmaCielo anunció que su subsidiaria en Colombia, con sede en Rionegro,  había presentado una solicitud formal al Ministerio de Salud y al Consejo Nacional de Estupefacientes para convertirse en un productor y procesador de extractos de aceite de cannabis medicinal, además de tener la intención de presentar en un futuro próximo una solicitud de licencia adicional para exportar.

PharmaCielo profundizó sus planes de desarrollo en Colombia aprovechando la firma de un decreto regulatorio por parte del presidente Juan Manuel Santos, que establece el marco de licencia necesario para el cultivo, procesamiento, investigación y desarrollo y exportación de derivados del cannabis con fines científicos y médicos. Jon Ruiz, director y CEO de PharmaCielo, sostiene que el objetivo es ser “el proveedor líder de extractos de aceite de cannabis medicinal de alta calidad, cultivado de manera natural y no hay mejor localización para ello que Colombia. Dada la ubicación ecuatorial del país y su abundancia en microclimas adecuados para el cultivo, no hay duda alguna de que Colombia va a desempeñar un papel capital en esta industria internacional que se está desarrollando a un ritmo acelerado”.

¿Frente a este panorama cuáles son las posibilidades de explotar esta industria en Argentina? Por el momento el debate parece atrasado y hasta rodeado de prejuicios. Justamente hasta Canadá marchó uno de los médicos argentinos que más insiste en debatir la necesidad de contar con una industria. Se trata del también profesor universitario Marcelo Morante, adjunto de la cátedra de Medicina Interna de la Universidad Nacional de La Plata. Ha vivido la situación en primera persona: su hermana mitigó los dolores de una enfermedad gracias a los efectos terapéuticos de la cannabis.

“Mi hermana estuvo en terapia intensiva con convulsiones refractarias, que no respondían a la medicación habitual. En un momento de angustia y de ansiedad, yo le agarré la mano y le dije: ‘Quedate tranquila que ya encontré la solución’. Fue un mensaje de amor, quería darle una respuesta de paz”, relató Morante. Luego de esto comenzó a investigar, como en el mundo entero, nuevas formas de alivio a los dolores en pacientes con cáncer. De allí que promueva el uso medicinal de la marihuana. Sin embargo, las leyes en Argentina traban este mecanismo, pues se trata de una droga penalizada. La gran discusión que aporta Morante se resume en una idea fuerza: “no se debe criminalizar un acto médico”.

L’informazione che non paghi per avere, qualcuno paga perché Ti venga data.

Hai mai trovato qualcuno che ti paga la retta dell’asilo di tuo figlio? O le bollette di gas, luce, telefono? Io no. Chiediti perché c’è, invece, chi ti paga il costo di produzione dell'Informazione che consumi.

Un’informazione che altri pagano perché ti venga data: non è sotto il Tuo controllo, è potenzialmente inquinata, non è tracciata, non è garantita, e, alla fine, non è Informazione, è pubblicità o, peggio, imbonimento.

L’Informazione deve tornare sotto il controllo del Lettore.
Pagare il costo di produzione dell’informazione è un Tuo diritto.
"L’Indro" vuole che il Lettore si riappropri del diritto di conoscere, del diritto all’informazione, del diritto di pagare l’informazione che consuma.

Pagare il costo di produzione dell’informazione, dobbiamo esserne consapevoli, è un diritto. E’ il solo modo per accedere a informazione di qualità e al controllo diretto della qualità che ci entra dentro.

In molti ti chiedono di donare per sostenerli.

Noi no.

Non ti chiediamo di donare, ti chiediamo di pretendere che i giornalisti di questa testata siano al Tuo servizio, che ti servano Informazione.

Se, come noi, credi che l’informazione che consumiamo è alla base della salute del nostro futuro, allora entra.

Entra nel club L'Indro con la nostra Membership

Condividi.

Sull'autore

End Comment -->