sabato, Maggio 15

Milagro Sala, la activista que ni aún en prisión evade la política del populismo field_506ffb1d3dbe2

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Buenos Aires –  Todo es polémico alrededor de Milagro Sala, la activista argentina al mando de la agrupación Tupac Amaru, al norte del país, en la frontera con Bolivia: la provincia de Jujuy. Es que desde su detención por parte de la policía, debido a que la justicia provincial la declaró imputada por “instigación al delito y tumulto”, ha salido a la luz un esquema de poder que la tenía como referente. La asistencia social, que durante años ha liderado la señora Sala, no parece ser un ejemplo de política pública. No al menos en el siglo XXI.

Apenas cambió por voluntad popular el mando de la provincia de Jujuy, de la cual hoy el gobernador es Gerardo Morales, se pusieron en marcha distintas iniciativas para regularizar lo que recién ahora comienza a saberse: la existencia de un “estado” paralelo, de la cual la activista era ama y señora, gracias a un sistema de prebendas de parte del gobierno kirchnerista, que nunca se manifestó preocupado por el envío de fondos para organizaciones civiles, en forma directa.

La Tupac Amaru, nacida en Jujuy y con distintas filiales en el resto de Argentina, comenzó como una organización de choque y nunca pudo cambiar esa característica. Ni siquiera los millones de pesos que recibió en años pudieron modificar una estructura que revela una cadena de políticas erráticas en la asistencia social. La región del noroeste en Argentina es una de las más postergadas.

Milagro Sala ha sido una curiosidad para analistas e incluso para periodistas extranjeros. La revista europea Domus se encargó de mostrar en una extensa nota el barrio de la Tupac Amaru, en Jujuy, donde extrañamente no vive la líder del movimiento.  Justin McGuirk fue el periodista de Domus y también colaborador para The Guardian, afirma que “dentro del barrio se encuentra una vasta pileta de natación, un parque con figuras de Jurasic Park y una réplica del Templo Inca del Tiwanaku. La Tupac Amaru posee su propio sistema de construcción de viviendas, sus propias fábricas, escuelas y centros de salud. La Tupac Amaru efectivamente es un Estado sin el Estado”, anotó. Pero ahora se sabe que, en verdad, ese “Estado” creció al amparo de los fondos públicos que enviaba la administración del gobierno de Cristina Kirchner y que fortalecieron la organización, incluso por sobre la autoridad del gobernador de Jujuy.

Hoy el panorama es distinto. Milagro Sala está en prisión. Y las organizaciones sociales y cooperativas fueron obligadas a registrarse dentro de la ley, para recibir la ayuda social que les permite hacerle frente a la crisis. En Jujuy cuentan que la señora Sala fue abandonada en una caja de zapatos, en la puerta de un hospital, siendo bebé. Luego escapó de quien sería su madre adoptiva, a los 14 años, para convertirse en una chica de la calle. Participó en pequeños delitos que la llevaron a prisión. Luego el mito afirma que en su resurrección emergió como una líder natural, organizando una huelga de hambre para mejorar la comida y ayudar a las mujeres a que pudieran acceder a leer y escribir. Con el tiempo se incorporó a la Juventud Peronista y formó parte del gremio de trabajadores del Estado. No es una mujer fácil de quebrar.

Sin embargo, los días felices parecen estar lejos hoy de la vida de Milagro. El gobernador Morales está dispuesto a modificar un sistema que ha resultado arbitrario, discrecional y fuera de la institucionalidad. Desde los despachos oficiales han sumado causas en distintos procesos irregulares, así como han denunciado que la líder de la Tupac Amaru ha usurpado sumas millonarias, días antes de la asunción de las nuevas autoridades.

El gobierno de Jujuy avanza en nuevas denuncias contra la señora Sala, en la que también están involucrados presidentes de trece cooperativas y dos ex funcionarios de la administración anterior. Se trata del ex presidente y el ex vocal del Instituto de Vivienda y Urbanismo de Jujuy, Lucio Abregú y Pablo Tolosa, respectivamente. La demanda está vinculada con el cobro de millonarias sumas de dinero para la ejecución de obras que nunca se realizaron.

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