martedì, Maggio 11

Las dos (o tres) Españas De cara a las próximas elecciones de Madrid se vuelve a hablar de las dos Españas. Izquierda moderada y extrema derecha se enfrentan en Madrid

0

Miguel de Unamuno acuñó, hace más de ochenta años, el concepto delas dos Españas‘: se refería a la imposible convivencia, en tiempos de la II República española, de derechas e izquierdas. A la derecha estaban los militares, la aristocracia, la iglesia, los falangistas, los fascistas admiradores de Mussolini y buena parte de la burguesía que reclamaba protección ante la conflictividad obrera. A la izquierda había anarquistas, socialistas, comunistas y sindicalistas que querían acabar con el capitalismo, los privilegios de la iglesia y de la aristocracia. Muy pronto, la polarización social fue tan fuerte que el presidente del gobierno de la República, don Manuel Azaña, se sintió solo y sobrepasado por el extremismo de derechas y el de izquierdas. Los encontronazos entre falangistas y socialistas en las calles de Madrid solían acabar con batallas campales, heridos y muertos. El mismo Unamuno, inicialmente favorable a la República, asustado ante la violencia de los comunistas y anarquistas, viró hacia posiciones conservadoras hasta el punto de apoyar la rebelión de los militares, en el año 36; al poco, horrorizado de la crueldad franquista, también se alejó del régimen, proclamando su decepción en un famoso discurso en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca el 12 de octubre de 1936 ante el general más condecorado y mutilado del ejército de Franco, Millan Astray.

Ahora se vuelve a hablar de las dos Españas, a raíz del próximo enfrentamiento electoral de la Comunidad de Madrid: la señora Isabel Díaz Ayuso, del PP, cada vez más cercana a las tesis de extrema derecha de VOX, y los señores Pablo Iglesias e Iñigo Errejón , a los que la derecha acusa de comunistas y simpatizantes de los terroristas vascos (ETA dejó de matar muchos años atrás) y de los separatistas catalanes. Pero la realidad no se corresponde con el goloso titular de las dos Españas: ni el partido de Errejón, Más Madrid, ni el de Iglesias, Unidas Podemos, defienden nada que se parezca a la revolución bolchevique, a la dictadura del proletariado o a la colectivización de la economía. Lo más audaz que dijo el señor Iglesias es que no era normal en democracia tener presos políticos -y lo dijo cuando él ocupaba la vicepresidencia del gobierno de España- y comparó el exilio de Puigdemont y sus colegas con el de los que huyeron al perder la guerra contra Franco; comparación que, objetivamente, es incuestionable.

Según como se mire, sí parece que haya dos Españas: la que quiere libertad, progreso y solidaridad, y se inspira en los valores republicanos; y la inmovilista que aplaudió el régimen de los generales, que añora Franco i que todavía se parapeta detrás de una monarquía corrupta y decadente
El problema es que dentro de la primera de las dos Españas hay una subdivisión: los que están a favor de resolver por la vida democrática el conflicto con Cataluña y los que, en esta cuestión, tienen una actitud idéntica a la de los generales y querrían ver los separatistas catalanes pudriéndose en la cárcel. Nada nuevo. Cuando hace noventa años, Manuel Carrasco Formiguera defendió en las Cortes españolas el derecho a la autodeterminación, fue un socialista, Joaquín Pérez Madrigal quien el contestó: «Lo que defiende su señoría se defiende a tiros; con discursos, no».
Manuel Carrasco Formiguera fue condenado a muerte y ejecutado en abril de 1938 por el régimen de Franco, por cierto.

L’informazione che non paghi per avere, qualcuno paga perché Ti venga data.

Hai mai trovato qualcuno che ti paga la retta dell’asilo di tuo figlio? O le bollette di gas, luce, telefono? Io no. Chiediti perché c’è, invece, chi ti paga il costo di produzione dell'Informazione che consumi.

Un’informazione che altri pagano perché ti venga data: non è sotto il Tuo controllo, è potenzialmente inquinata, non è tracciata, non è garantita, e, alla fine, non è Informazione, è pubblicità o, peggio, imbonimento.

L’Informazione deve tornare sotto il controllo del Lettore.
Pagare il costo di produzione dell’informazione è un Tuo diritto.
"L’Indro" vuole che il Lettore si riappropri del diritto di conoscere, del diritto all’informazione, del diritto di pagare l’informazione che consuma.

Pagare il costo di produzione dell’informazione, dobbiamo esserne consapevoli, è un diritto. E’ il solo modo per accedere a informazione di qualità e al controllo diretto della qualità che ci entra dentro.

In molti ti chiedono di donare per sostenerli.

Noi no.

Non ti chiediamo di donare, ti chiediamo di pretendere che i giornalisti di questa testata siano al Tuo servizio, che ti servano Informazione.

Se, come noi, credi che l’informazione che consumiamo è alla base della salute del nostro futuro, allora entra.

Entra nel club L'Indro con la nostra Membership

Condividi.

Sull'autore

Docente della Universitat de Vic, Departament d'Economia i Empresa

End Comment -->