sabato, Novembre 27

España: la responsabilidad de los medios de comunicación Medios de comunicación españoles mienten deliberadamente sobre lo que ocurre en Cataluña

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En todo lo que está pasando en España en los últimos años, los medios de comunicación tienenuna grave responsabilidad.
Algunos diarios y televisiones españolas soncómplices de la desinformación premeditada.
Cuando se trata
de esparcir sospechas sobre algúnpolítico, existe la tendencia a dar por buenosinformes anónimos y de poca credibilidad. Así fue en el caso de la presunta corrupción del antiguo alcalde de Barcelona, Xavier Trias.
El informe de la policía filtrado a la prensa llegaba a
transcribir el supuesto número de la cuenta corriente en Suiza donde el alcalde tenía, presuntamente, millones de euros. A partir de estasinformaciones, los tertulianos hacen aspavientos,los nacionalistas españoles se rasgan las vestiduras,corre el rumor de que Cataluña es el paraíso de lacorrupción. ¿Qué hay de verdad? Absolutamente nada: la fiscalía termina archivando la causa, el número de cuenta era una invención de los acusadores. Pero el daño ya estaba hecho: se había desacreditado un político que incomodabala visión nacionalista de España. Lasrectificaciones de los periódicos, si llegan, sonsiempre en letra menuda y nunca en portada.

A lo largo de 2018 aparecieron decenas deportadas hablando de los CDR (Comités de Defensa de la República) como si fueran grupos terroristas.
La
Guardia Civil realizó detenciones, casi dos milmiembros de los CDR tienen cuentas pendientescon la justicia, la fiscalía pidió penas de prisión para, entre otros, Adrià Carrasco y TamaraCarrasco. Uno se pasó tres años en el exilio, la otraun año confinada en su municipio. Otra vez, los medios se apresuraron a esparcir calumnias sobrepresuntos terroristas
¿En qué consistían estos supuestos actos deterrorismo? Pues en protestar contra ladetención arbitraria de los líderes catalanes y enmanifestarse contra la sentencia condenatoriadel Tribunal Supremo.
¿En qué ha acabado todo? En nada: causasarchivadas, tanto la de Adrià, como la de la Tamara. Los principales diarios españoles, sin embargo, nohablan de las absoluciones.

Algunos tribunales, a pesar de la falta de pruebas, consiguen condenar inocentes; dan por buenas, sin hacer comprobaciones, las declaraciones de lapolicía. Aquellos policías que, cuando subían los autocares para ir a Cataluña a pegar votantes,gritaban entusiasmados: A por ellos! Sí, cuatroaños y medio de cárcel por el madrileño DaniGallardo por haberse solidarizado con los presospolíticos. Absolutamente aberrante. Habrá que esperar el pronunciamiento del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para desautorizar, una vez más, los tribunales españoles.

Para todos los catalanes que en otoño de 2017participaron en manifestaciones contra detenciones arbitrarias; por los que fueron a votar el uno de octubre; por los que se reunieron en CDR parahacer propuestas para desplegar la RepúblicaCatalana (proclamada pero no realizada); por losque se solidarizaron con los presos políticos, yendouna y otra vez a las cárceles donde los tienenencerrados, y hasta les cantaron todo un Mesías deHandel; para todos ellos no cabe ninguna duda: hablar de violencia, de terrorismo o de sedición está totalmente fuera de lugar.

La única violencia fue perpetrada por los policías que agredieron a los votantes y por el aparato represor del Estado, que ha metido a inocentes en prisión sin respetar ni la inmunidadparlamentaria ni la presunción de inocencia. Esto no lo afirma este cronista, sino el grupo de trabajocontra detenciones arbitrarias de la ONU, Amnistía Internacional, y, la semana pasada, el tribunal belga que que rehusó conceder la extradición del consejero Lluis Puig.

Para cualquier persona bien informada, la cosa estámás clara que el agua: todo lo que publican los medios españoles sobre los delitos de terrorismo de los catalanes independentistas es mentira. Ya lo sabíamos, lo estamos comprobando y seguirápasando. Sólo pueden vivir en la ignorancia los ciudadanos españoles que leen cierta prensa que nose dedica a informar sino a inventarse una realidadparalela que sólo existe en su enfermizaimaginación. Tan enferma que prefieren invocar lasagrada integridad territorial española tal como ladefendía el general Franco que ceñirse al estado de derecho; y que ni siquiera reaccionan cuando se loreclaman los tribunales europeos.

Los años van pasando y los miembros del Gobierno legítimo de Catalunya y la presidenta del Parlamento siguen en la cárcel o en el exilio.

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Sull'autore

Docente della Universitat de Vic, Departament d'Economia i Empresa

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