venerdì, Ottobre 22

Chile y el caso Karadima field_506ffb1d3dbe2

0
1 2 3


 

Matías, el hecho de que sea un caso tan complejo e inconcluso, ¿ha sido un inconveniente para el guión o rodaje de la película?

Hubiera sido maravilloso ver que en la última escena la persona va a la cárcel, pero no es así. (La película) no es tan optimista, porque todavía hay casos pendientes. Todo esto necesita un castigo. Todavía no se ha juzgado a la persona. No han caído los culpables. Admiro a las víctimas que siguen luchando. (A los sacerdotes) se les dio una libertad absoluta, y ahora se están pagando las consecuencias. El poder que se le asigna a una persona, que es supuestamente el intermediario de Dios en la tierra, es mucho. Deben existir protocolos para controlarlos. Si no, es una locura.

 ¿Y tuviste problemas en el rodaje?

Era difícil conseguir dinero, locaciones… Pero la misma Iglesia me ayudó, la que está haciendo acción social y que canaliza el poder de forma positiva. (…) Ésta Iglesia quiere que esto se destape. No son todos abusadores. Es un porcentaje muy pequeño. Pero como después actúan las redes de protección, quedan impunes.

 

De hecho, en el proceso civil, cuyos testigos están declarando desde la penúltima semana de septiembre, varios sacerdotes están declarando en contra de Fernando Karadima y de la cúpula de la Iglesia chilena a la que se refiere Lira.

Pero los escándalos relacionados con el caso Karadima en la alta jerarquía eclesiástica del país andino no cesan. El último episodio lo protagonizaron el cardenal Francisco Javier Errázuriz y el cardenal arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati.

Unos correos electrónicos filtrados a la prensa en septiembre revelan cómo ambos mueven sus hilos de poder en Roma para evitar que Juan Carlos Cruz, una de las víctimas del párroco y uno de los primeros denunciantes, participaran en la Conferencia Episcopal Anglófona y se incorporara a la Comisión Pontificia de Prevención de Abusos Sexuales, creada por el Papa.

Nuevos descubrimientos de una red que se tejió en esa parroquia santiaguina de El Bosque, donde se abusó de los más desprotegidos que acudían a la Iglesia en busca de sosiego. El punto de partida del que se ha convertido en el mayor escándalo y caso de corrupción dentro del clero chileno y que refleja Matías Lira en ‘El Bosque de Karadima’; film que ha conseguido una exitosa venta a Netflix. Una manera más de luchar contra la impunidad y la protección de una casta abusadora.

 

L’informazione che non paghi per avere, qualcuno paga perché Ti venga data.

Hai mai trovato qualcuno che ti paga la retta dell’asilo di tuo figlio? O le bollette di gas, luce, telefono? Io no. Chiediti perché c’è, invece, chi ti paga il costo di produzione dell'Informazione che consumi.

Un’informazione che altri pagano perché ti venga data: non è sotto il Tuo controllo, è potenzialmente inquinata, non è tracciata, non è garantita, e, alla fine, non è Informazione, è pubblicità o, peggio, imbonimento.

L’Informazione deve tornare sotto il controllo del Lettore.
Pagare il costo di produzione dell’informazione è un Tuo diritto.
"L’Indro" vuole che il Lettore si riappropri del diritto di conoscere, del diritto all’informazione, del diritto di pagare l’informazione che consuma.

Pagare il costo di produzione dell’informazione, dobbiamo esserne consapevoli, è un diritto. E’ il solo modo per accedere a informazione di qualità e al controllo diretto della qualità che ci entra dentro.

In molti ti chiedono di donare per sostenerli.

Noi no.

Non ti chiediamo di donare, ti chiediamo di pretendere che i giornalisti di questa testata siano al Tuo servizio, che ti servano Informazione.

Se, come noi, credi che l’informazione che consumiamo è alla base della salute del nostro futuro, allora entra.

Entra nel club L'Indro con la nostra Membership

Condividi.

Sull'autore

End Comment -->